3 de abril de 1982. El momento más oscuro de la noche.

April 3, 1982. The darkest moment of the night

Colaboración con Yollotl Alvarado

Collaboration with Yollotl Alvarado

 

Volcán Chichón construido con amaranto de 200 x 150 x 70cm y video instalación.

Chichón volcano built with amaranth of 200 x 150 x 70cm and video installation.

 

Durante la fiesta de los cerros, llamada Tepeilhuilt, -ceremonia prehispánica de los habitantes de los volcanes del valle central- se moldeaban con masa de amaranto figuras de los cerros, las montañas y los volcanes más importantes poniendo en medio de todos al Volcán Popocaltepetl y a la Sierra Nevada (el volcán Iztaccihuatl). A estos dioses pequeños, llamados también Tepictoton les ponían caras, ojos y los vestían con papeles de estraza.  Al final de la ceremonia, sacrificaban a estos pequeños cerros de masa de amaranto cortándoles la cabeza con un cuchillo de pedernal y esta era dividida y comida entre los participantes.

El pensamiento religioso de los antiguos mexicanos entre divinidad y fenómeno natural nos hace pensar en la transfiguración más que en la representación, es decir, la idea es que las deidades habitan en los fenómenos naturales. Con forme a esta idea, los volcanes, también causantes de las lluvias y las granizadas son considerados entes, que a la fecha siguen presentándose como personas con voluntad y peticiones específicas para así traer las lluvias, o a veces, los desastres.

3 de Abril, el momento más oscuro de la noche  es la ceremonia de iniciación a puerta cerrada del proceso que actualmente estamos llevando a cabo en el Volcán Chichón al sureste de Chiapas, decidimos apropiarnos simbólicamente del territorio a través de la  cosmovisión mágico religiosa de la fiesta de los pequeños dioses. El Popocaltepetl y la Iztaccihuatl son los volcanes con los cuales inició nuestra investigación en estos fenómenos geológicos. 

 

During the celebration of the hills, called Tepeilhuilt, pre-Hispanic ceremony of the inhabitants of the volcanoes of the central valley, figures of the hills, the mountains and the most important volcanoes were molded with amaranth mass, putting the Popocaltepetl Volcano in the middle of all the Sierra Nevada (the Iztaccihuatl volcano). These little gods, also called Tepictoton, were given faces, eyes and dressed in brown paper. At the end of the ceremony, they sacrificed to these small hills of amaranth mass by cutting off their heads with a flint knife and this was divided and eaten among the participants.

The religious thought of ancient Mexicans between divinity and natural phenomenon makes us think of transfiguration rather than representation, that is, the idea is that deities inhabit natural phenomena. In accordance with this idea, volcanoes, also causing rain and hail, are considered entities, which to date continue to be presented as people with specific will and requests to bring rain, or sometimes, disasters.

 

 April 3, the darkest moment of the night is the ceremony of initiation behind closed doors of the process that we are currently carrying out in the Chichón Volcano in southeastern Chiapas, we decided to symbolically take ownership of the territory through the magical religious worldview of the feast of the little gods. Popocaltepetl and Iztaccihuatl are the volcanoes with which we began our research into these geological phenomena.